miércoles, 15 de julio de 2015

Hasta el infinito y más allá!!!


El día de ayer 14 de julio de 2015 la zonda New Horizons llegó a Plutón, el planeta más lejano al Sol. Es la primera vez en la historia de la Humanidad que una nave se acerca tanto a ese planeta. A la zonda le tomó más de 9 años llegar a su destino, viajando a una velocidad de 50.000 Km/hora.
Esta no es la primera vez que un vehículo llega a tales distancias desde la Tierra. En el año 1977 fueron lanzadas las zondas Voyager I y II con un destino similar. La primera ya atravesó los confines del Sistema Solar y pronto la segunda estará más allá de los límites de influencia del Sol. Pero el logro de ayer permite por primera vez obtener imágenes de alta definición de Plutón y su satélite Caronte, algo que hasta el día de ayer era imposible.

Tengo la suerte de no terminar de asombrarme de estos hitos en la Historia de la Humanidad y me siento afortunado de vivir esta época de Conquista del Espacio. Por ejemplo, me parece maravilloso poder ver el trabajo de los astronautas de la Estación Espacial en sus caminatas fuera de la estación,¡ en vivo y en directo! ¡Y los descubrimientos que se producen día a día!
Hasta no hace mucho tiempo se dudaba de la existencia de planetas alrededor de otras estrellas que no fueran la nuestra, pero hoy ya se han descubierto miles de esos planetas, muchos de esos parecidos al nuestro, a los que tal vez algún día podamos visitar.
Como nacido en la década del ’60, crecí con la Carrera Espacial que terminó con la llegada del Hombre a la Luna en 1969, de la cual se van a cumplir nada menos que 46 años este 20 de julio. Y después vinieron los “taxis espaciales”, la creación de la Estación Espacial, esfuerzo conjunto de más de 10 países que está girando alrededor de nuestro planeta desde hace más de 15 años siempre con seres humanos a bordo, la zonda Rosetta que aterrizó en un cometa el año pasado y sigue enviando información, etc.

Es cierto que existe una duda generalizada respecto al gasto inmenso que infiere esta gran empresa de investigación del Espacio y no es para menos. En un mundo donde siguen viviendo en la miseria y muriendo de hambre millones de personas, parece un lujo excesivo destinar dinero en gastos de investigación espacial. Sin embargo creo que esta deuda es de la Sociedad toda, cuando sin lugar a dudas se podría destinar fondos suficientes para alimentar a todos los habitantes de la Tierra y erradicar el hambre y la pobreza, pero eso es un tema que no voy a tocar en esta entrada. Lo que sí puedo asegurar es que muchísimas de estas investigaciones mejoraron y seguirán mejorando la vida en nuestro planeta. Como para nombrar algunas: los satélites de comunicaciones, que permiten la interconexión desde cualquier punto del globo, lo que permitió la creación de Internet, sin la cual no estarías leyendo este blog; los satélites meteorológicos que permiten predecir huracanes, inundaciones, etc.; la tecnología de GPS, que permite conectar un simple aparato o un teléfono celular directo a los satélites (!); las investigaciones que se están llevando a cabo a bordo de la Estación Espacial sobre la obtención de medicamentos y el estudio de nuevos materiales que sólo se pueden obtener en gravedad cero, etc., etc.

Además siempre surge la pregunta: ¿por qué ir al Espacio? Cuando a un montañista le preguntan porqué le gusta subir montañas contesta “porque están ahí”. Creo que es propio de nuestra curiosidad humana la necesidad de ver qué hay más allá, de viajar, de expandirse. Si no fuera por esa sana curiosidad, el Primer Hombre no hubiera salido de África a conquistar el mundo. Tampoco los primeros hombres que cruzaron el Estrecho de Behring hace miles de años, hubieran poblado América, ni los viajeros del mar se hubieron atrevido a cruzar los océanos a pesar del miedo a caer “por los bordes” de la Tierra Cuadrada. Ni los hermanos Wright se hubieran animado a volar, ni los primeros astronautas hubieran pisado nuestro satélite natural, La Luna.
Bien o mal, a todos ellos les debemos el haber llegado hasta hoy.

Me parece que casi todo el tiempo estamos mirando para abajo, viviendo los pequeños problemas de todos los días que tenemos en nuestro cortísimo paso por nuestro planeta y nos olvidamos de mirar para arriba para darnos cuenta que vivimos en un pequeño punto perdido en un inmenso Universo y que nuestro destino está ligado a él.
Quisiera vivir mil años para saber qué nuevas maravillas nos quedan por descubrir. Y lo que doy por descontado es que algún día el Ser Humano va a estar viviendo en otros planetas.

Por ahora nos contentamos con ver las fotos, ¡lo que no es poco!

Primera imagen de Plutón desde la New Horizons

domingo, 28 de junio de 2015

Adiós Chris!

La verdad es que no imaginé que iba a tener ganas de escribir tan pronto una entrada a mi recién estrenado blog. Y es que así como lo describo en el encabezado, quiero escribir sobre las cosas que van apareciendo día a día.
Esta mañana me enteré de la triste noticia del fallecimiento de Chris Squire, músico del grupo Yes, del cual fuera único bajista desde sus inicios hasta estos días. Y esta noticia me pega de varias maneras.

Por empezar, Squire era miembro de una de las más importantes bandas de la historia del Rock Progresivo, la cual conocí alrededor de mis 14 años de edad, después de conocer a Emerson, Lake & Palmer, el otro grupo iniciático para mí en lo que fue mi acercamiento a la música. Si bien siempre escuché música y fui un fan de Los Beatles, descubrir el Rock Progresivo fue un cambio en mi vida. Fue un momento determinante que cambió el rumbo de mi vida y me llevó a tocar la batería, el instrumento que toco hace casi 40 años.
Esos grupos fueron la “banda de sonido” de mi adolescencia, me permitieron emocionarme, creer que había algo mejor, más allá de la música “comercial” de aquellos tiempos, pero también fueron una pilar importante en la búsqueda de mi identidad, algo tan importante en la adolescencia. Pertenecer al grupo “selecto” de escuchadores de Rock Progresivo me permitió conocer gente con mis propios gustos e inquietudes, disfrutar varios años de mi vida y encontrar amigos con quienes compartirlo.
Después de unos años descubrí otra música, el jazz-rock o jazz-fusión, como se lo llamó en esa época, a través primeramente del gran Chick Corea y después otros genios de la música. Cambié de gustos, toqué otra música, pero siempre en el fondo de mi corazón estuvo presente la música con la que empecé a “ser”. Creo que no importa cuál sea el estilo, si la música es buena nunca se deja de disfrutar. Es así como cada tanto volvía a mi amado Yes, a disfrutar de sus hermosas melodías, su fuerza, su ternura, su calidad, su creatividad.

Pero otro punto de vista de esta noticia es empezar a ver, a reconocer, que los ídolos de nuestra adolescencia se empiezan a ir y junto con ellos se empieza a ir una parte importante de nuestras vidas. Que, por más doloroso que sea, hay que reconocer que hay un final, que estamos grandes y que lo que creíamos eterno en nuestra juventud (justamente por ser jóvenes) no lo era. De todas maneras, esa parte de mi vida que guardo como un tesoro lleno de buenos momentos, me va a acompañar para siempre.

A los que creen que Chris está ahora en otro lado, créanme que los envidio. Yo siento que ya no hay más nada para él, pero nos queda su música (como se dice siempre en estos casos). Y ligado a su música están los maravillosos recuerdos que nos dejó.

A ese gran músico que se fue, a su recuerdo, le doy las gracias por todo lo que me dio.

Adiós Chris!


Presentación

Hace mucho tiempo que venía imaginando la idea de escribir un blog y finalmente decidí empezarlo. Tal vez estoy llegando muy tarde, la moda de los blogs ya pasó y ahora todo se vuelca a las redes sociales, donde todos opinamos de todo, la mayoría de las veces sin tener idea o simplemente como reacción inmediata al texto que leemos o la foto que vemos. Y la mayoría de las veces nuestros comentarios son efímeros, desaparecen en el largo listado de “posts” que aparecen día a día y de los que nos olvidamos casi de inmediato.

Entonces es muy sencillo para mi explicar mi necesidad de escribir un blog. Es la posibilidad de dejar testimonio en algún lugar de todo eso que dice el subtítulo, mis ideas, reflexiones, sensaciones, experiencias, etc., etc. De alguna manera imagino ingenuamente que estos escritos no van a desaparecer (siempre y cuando San Internet no meta la mano) y que cualquiera puede leerlos y volver a ellos, comentarlos, criticarlos, etc. Pero tal vez la razón más importante es la de poner en palabras todo lo explicado arriba, poder expresar “en voz alta” las cosas que me pasan día a día y que, espero, encuentre el reflejo en algún lector que pase por aquí. Pero la última y verdadera razón es que lo quiero escribir para mi mismo, porque una de las cosas que me gusta hacer es escribir. Y si por suerte alguien siente que comparte lo que lee, mejor.

De qué se va a tratar? De nada. O de todo.

Hace unos cuantos años se emitía por televisión la serie “Seinfeld” (si no la viste te la recomiendo). Era una comedia que trataba sobre situaciones comunes de la vida diaria de un grupo de amigos, cada uno con su carácter, su forma de ser y de pensar. En un capítulo uno de ellos consigue un contacto en un canal de TV para escribir una serie, y cuando le preguntan de qué se iba a tratar contestó “de nada”. O sea, de todo. De todo lo que les pasaba a sus personajes en su vida diaria, igual que en la misma serie que estaban actuando. Situaciones comunes de todos los días.
Cuanto pensé de qué iba a tratar mi blog pensé justamente en eso, “de nada”, o sea, de todas las cosas que me interesan, que me gustan, que tienen que ver con mi vida, o sea de todo lo que pasa en mi vida diaria. No voy a hablar de mi vida íntima por supuesto, sino que voy a escribir sobre lo que me surja día a día. Y espero que tenga que ver con la vida de todos, de alguna manera.

Escribir este blog es como tirar una botella al mar, al inmenso océano de bits que es Internet, esperando que alguien la encuentre y se sienta acompañado, que se entere que alguien más comparte sus mismas inquietudes, sus deseos, sus vivencias, entre los millones de almas que viajamos juntos en este planeta, en este viaje de Vida que estamos compartiendo entre todos.

Ojalá los disfrutes como pienso disfrutarlo yo.