domingo, 28 de junio de 2015

Adiós Chris!

La verdad es que no imaginé que iba a tener ganas de escribir tan pronto una entrada a mi recién estrenado blog. Y es que así como lo describo en el encabezado, quiero escribir sobre las cosas que van apareciendo día a día.
Esta mañana me enteré de la triste noticia del fallecimiento de Chris Squire, músico del grupo Yes, del cual fuera único bajista desde sus inicios hasta estos días. Y esta noticia me pega de varias maneras.

Por empezar, Squire era miembro de una de las más importantes bandas de la historia del Rock Progresivo, la cual conocí alrededor de mis 14 años de edad, después de conocer a Emerson, Lake & Palmer, el otro grupo iniciático para mí en lo que fue mi acercamiento a la música. Si bien siempre escuché música y fui un fan de Los Beatles, descubrir el Rock Progresivo fue un cambio en mi vida. Fue un momento determinante que cambió el rumbo de mi vida y me llevó a tocar la batería, el instrumento que toco hace casi 40 años.
Esos grupos fueron la “banda de sonido” de mi adolescencia, me permitieron emocionarme, creer que había algo mejor, más allá de la música “comercial” de aquellos tiempos, pero también fueron una pilar importante en la búsqueda de mi identidad, algo tan importante en la adolescencia. Pertenecer al grupo “selecto” de escuchadores de Rock Progresivo me permitió conocer gente con mis propios gustos e inquietudes, disfrutar varios años de mi vida y encontrar amigos con quienes compartirlo.
Después de unos años descubrí otra música, el jazz-rock o jazz-fusión, como se lo llamó en esa época, a través primeramente del gran Chick Corea y después otros genios de la música. Cambié de gustos, toqué otra música, pero siempre en el fondo de mi corazón estuvo presente la música con la que empecé a “ser”. Creo que no importa cuál sea el estilo, si la música es buena nunca se deja de disfrutar. Es así como cada tanto volvía a mi amado Yes, a disfrutar de sus hermosas melodías, su fuerza, su ternura, su calidad, su creatividad.

Pero otro punto de vista de esta noticia es empezar a ver, a reconocer, que los ídolos de nuestra adolescencia se empiezan a ir y junto con ellos se empieza a ir una parte importante de nuestras vidas. Que, por más doloroso que sea, hay que reconocer que hay un final, que estamos grandes y que lo que creíamos eterno en nuestra juventud (justamente por ser jóvenes) no lo era. De todas maneras, esa parte de mi vida que guardo como un tesoro lleno de buenos momentos, me va a acompañar para siempre.

A los que creen que Chris está ahora en otro lado, créanme que los envidio. Yo siento que ya no hay más nada para él, pero nos queda su música (como se dice siempre en estos casos). Y ligado a su música están los maravillosos recuerdos que nos dejó.

A ese gran músico que se fue, a su recuerdo, le doy las gracias por todo lo que me dio.

Adiós Chris!


Presentación

Hace mucho tiempo que venía imaginando la idea de escribir un blog y finalmente decidí empezarlo. Tal vez estoy llegando muy tarde, la moda de los blogs ya pasó y ahora todo se vuelca a las redes sociales, donde todos opinamos de todo, la mayoría de las veces sin tener idea o simplemente como reacción inmediata al texto que leemos o la foto que vemos. Y la mayoría de las veces nuestros comentarios son efímeros, desaparecen en el largo listado de “posts” que aparecen día a día y de los que nos olvidamos casi de inmediato.

Entonces es muy sencillo para mi explicar mi necesidad de escribir un blog. Es la posibilidad de dejar testimonio en algún lugar de todo eso que dice el subtítulo, mis ideas, reflexiones, sensaciones, experiencias, etc., etc. De alguna manera imagino ingenuamente que estos escritos no van a desaparecer (siempre y cuando San Internet no meta la mano) y que cualquiera puede leerlos y volver a ellos, comentarlos, criticarlos, etc. Pero tal vez la razón más importante es la de poner en palabras todo lo explicado arriba, poder expresar “en voz alta” las cosas que me pasan día a día y que, espero, encuentre el reflejo en algún lector que pase por aquí. Pero la última y verdadera razón es que lo quiero escribir para mi mismo, porque una de las cosas que me gusta hacer es escribir. Y si por suerte alguien siente que comparte lo que lee, mejor.

De qué se va a tratar? De nada. O de todo.

Hace unos cuantos años se emitía por televisión la serie “Seinfeld” (si no la viste te la recomiendo). Era una comedia que trataba sobre situaciones comunes de la vida diaria de un grupo de amigos, cada uno con su carácter, su forma de ser y de pensar. En un capítulo uno de ellos consigue un contacto en un canal de TV para escribir una serie, y cuando le preguntan de qué se iba a tratar contestó “de nada”. O sea, de todo. De todo lo que les pasaba a sus personajes en su vida diaria, igual que en la misma serie que estaban actuando. Situaciones comunes de todos los días.
Cuanto pensé de qué iba a tratar mi blog pensé justamente en eso, “de nada”, o sea, de todas las cosas que me interesan, que me gustan, que tienen que ver con mi vida, o sea de todo lo que pasa en mi vida diaria. No voy a hablar de mi vida íntima por supuesto, sino que voy a escribir sobre lo que me surja día a día. Y espero que tenga que ver con la vida de todos, de alguna manera.

Escribir este blog es como tirar una botella al mar, al inmenso océano de bits que es Internet, esperando que alguien la encuentre y se sienta acompañado, que se entere que alguien más comparte sus mismas inquietudes, sus deseos, sus vivencias, entre los millones de almas que viajamos juntos en este planeta, en este viaje de Vida que estamos compartiendo entre todos.

Ojalá los disfrutes como pienso disfrutarlo yo.